28
Sep 08

París

Hace unos cuantos días volví por cuarta vez a París.

Cuando era pequeña soñaba con visitar la ciudad de las luces, tomarme una foto en la Torre Eiffel, y ver frente a frente a la Gioconda.

Ahora este enamoramiento idealizado ha desaparecido.

París es algo más grande que aquella ilusión adolescente. Ahora la veo con defectos tan claros y grandes que podrían hacerme no regresar nunca más sino viera también su infinita belleza, su alma bohemia y no me pasaran las cosas más increíbles en ella, como si tuvieramos una conexión extraordinaria.

Su clima es un tormento. Londres tiene fama de lluviosa y gris, pero París no es muy diferente (incluso he vivido más días de sol en la capital inglesa). Cuando no me llueve, me caen pelotas de granizo. Los mejores perfumes se crean en Francia, pero no son precisamente aromas exquisitos los que se respiran en las calles, por no hablar en el metro. El tráfico es caótico y desordenado, los pasos de cebra en verde para el peatón pasan desapercibidos, ¡corre para evitar ser atropellado! (me siento como en casa, en México, cruzar una calle es deporte de alto riesgo). París es la ciudad de la gente con expresión melancólica, apresurada, insatisfecha con sus gobiernos, críticos y pesimistas.

Pero también es la ciudad de la bohemia, de los pequeños detalles, de los cafés para charlar o leer un buen libro mientras la lluvia acaricia las ventanas, de los divertidos mercados. De pequeñas librerías, de artesanos, músicos, pintores. El París de Amélie.

De la diversidad. París es francesa, árabe, latina, asiática. Católica, ortodoxa, musulmana, judía y atea.

Yo aún veo al París de Edith Piaf, Sidonie Colette, Henri Salvador, Proust, Sidney Bechet y donde decidieron pasar sus últimos días Cortázar y Wilde.

Al París de los besos, de los piropos, del romance, del flirteo. La seducción y la sensualidad. Es una ciudad que aprecia a los sentidos que están abiertos a cualquier chispazo.

mes amour

caminando por París

Mi fascinación por París va in crescendo desde que decidí hacer menos caso a los mapas y más a mi intuición de que descubriré un pequeño nuevo placer a la siguiente esquina que voltee.

Tal vez me he convertido en flâneur, alguien que deambula por las calles sin ningún plan, “perdiendo” el tiempo y ganando en experiencias espontáneas. Disfrutando de la ciudad a mi manera.

Ahora que lo escribo, tal vez no soy sólo flâneur en París, sino en mi vida cotidiana. Y me doy cuenta que me gusta serlo :-) .

Au revoir!


07
Sep 08

Agua

La vuelta al cole. Vuelta asincrónica. Sin casualidades ni chispa.

La magia despertará pronto…volverá de vacaciones…volverá a quitar la sed.

…no?


07
Jul 08

…y después del silencio

Sí, aquí sigo. No había perdido el entusiasmo por escribir, sino que simplemente nada de lo que me ha pasado en el último mes valía la pena como para inspirar un post. No es que no hubiera hecho nada en particular, al contrario, no he parado cinco minutos y eso es justo lo que me causaba tanto ruido en mi cabeza que no me permitía escuchar ni mi propia voz interna.

Pero por fin me he dado dos días para volver a mí. Me quité el mono de Marbe, a veces también me extraño.

Y de pronto, empezaron otra vez. Parece que es cuestión de estar un poco en silencio para volver a desatar las coincidencias alrededor. O tal vez para percatarme de que estan constantemente presentes.

Pero me pregunto a qué se debe tanta casualidad, aparantemente insignificante. Si es sólo eso o va más allá y son hechos conectados que llevarán a algo realmente trascendental y que por ahora sólo son pequeños eslabones que carecen de toda lógica.

Creo que este blog va tomando un tema central: la sincronía.

Esta mañana desperté con una visión un tanto clara sobre lo que quisiera hacer el próximo año (ya saben ustedes, una llega a una edad en la que se supone debería estar tomando decisiones importantes). De pronto sólo pensaba: ¿Y si regreso a casa?

Durante todo el fin de semana escuché la palabra “México” unas diez veces de manera fortuita. En el tren mientras escuchaba la conversación de mis vecinos de asiento, en una fiesta en la que casi cada persona a la que conocí me dijo que había estado ahí, una exposición por el Barrio Gótico sobre la época precolombina en México (Cabeza Olmeca incluida), amigas que hacen las maletas y vuelven después de pasar años en Barcelona…y así podría continuar.

Será que México está de moda y tanto encontrarmelo por aquí me está influyendo? Será que es algo que mi subconsciente se está inventando para crear una excusa que me haga volver? Será que poco a poco, empiezo a tomar el camino de regreso? Será que está por llegar algo más importante que eso?

Ya decía yo que tenía que seguir mi acelerado y frívolo ritmo de vida. Estar en silencio sólo me revolotea las ideas mientras que ir de compras, de copas y bailar no me genera ningún tipo de dudas.

Buscando algo que apoyara estas líneas, encontré lo siguiente en un libro que no había abierto nunca y lleva años en el librero de casa: “Merlín no discute con la mente. Todos los debates se generan pensando, y el mago no piensa. El mago ve…porque lo que puedas ver en tu mundo interior harás que exista en el mundo exterior” (El camino de la sabiduría. Chopra).

Pues nada, hoy vi, no pensé…sólo me vi claramente. A ver qué es lo que el exterior crea para mí.

Complicated.


27
May 08

¿Puedes contar tu vida en casualidades?

Hace varias semanas que mi vida social se ha intensificado de pronto. No me quejo, divertirme se me da bien y sobre todo si ello implica conocer gente nueva y agudizar los sentidos. Pero ya me apetece estar conmigo misma y ordenar todo eso que me revolotea en la cabeza y no sé muy bien cómo entró ni dónde ubicarlo.

Me refiero a ese cúmulo de pequeñas casualidades que parecen hechas a mano y que, en una persona como yo que busca sentir hasta la punta del cabello, parecen grandes explosiones de magia.

¿O es que la gran máquina del universo con sus perfectos mecanismos hace que todo vaya sucediendo en el momento justo, con la persona correcta y en el lugar idóneo? Sincronicidad.

Como en Los amantes del círculo polar, en que las vidas de Anna y Otto parecen tan distantes y terminan coincidiendo en una misma coordenada. Encontrarse y no verse, sólo sentirse.

Pero, ¿cómo identificar cuando es algo real o es sólo un espejismo que tu mente crea para llenar la necesidad de sentirte vivo?

¿Qué hacer? ¿Dar un paso adelante, quedarte estático y esperar a que la chispa se encienda o salir en dirección contraria al oasis en la arena?

¿Saltar en paracaídas o esconderse debajo de la cama?

Va-lien-te.

Yo puedo contar mi vida en base a casualidades, casualidades cósmicas ¿será razón suficiente para saltar?


11
May 08

Nunca tires la toalla

no tires la toalla

Encontré esta toalla en una tienda cercana a la Villa Olímpica de Barcelona. Divertida, no?


01
May 08

De turista por la vida

Me encanta viajar. Por eso estoy en Barcelona. Estoy de viaje desde hace casi cinco años.

Esta noche, hablando con Fabi, mi reina venezolana, me contó que le había entrado una inspiración repentina y se puso a escribir sobre cuáles son las ventajas de ser turista. Entre las dos sacamos algunas conclusiones:

1. Como llegas medio desorientado y tu estadía generalmente es breve, queda en tu mente una impresión radical de las cosas: o el sitio es una maravilla, o es una completa bazofia.

2. Los locales saben que nunca volverán a verte, o por lo menos no lo harán en un futuro cercano. Tú, como visitante efímero también te conviertes en efímero confidente.

3. Si el veneno y los mejores perfumes vienen en frasco pequeño es por una razón: de lo bueno poco (y de lo malo también). A veces son suficientes un par de días en un sitio para refrescarte con una atmósfera distinta: una calle pintoresca, el anonimato, no entender el idioma, ver gente de diferente, son placeres deliciosos, precisamente porque son breves. Lo breve, dos veces mejor.

4. Los recuerdos que guardas están ligados a las personas con quienes viajas. Si son conocidas y queridas, y si no lo son, a raíz del viaje pueden llegar a serlo. Un par de días pueden reafianzar lazos y dejar impresas páginas muy coloridas de tu historia.

5. De pronto te conviertes en un entendido cultural. Si vas a París o a Londres, no puedes no visitar el Louvre o el British Museum, aunque no sepas quien fue la Gioconda o cuál es la utilidad de la Piedra de Rosetta. No importa, siempre podrás decir “la Mona Lisa es muy pequeña!”.

6.  Un viaje breve es una Polaroid furtiva: cuando vamos de guiris todos tenemos vocación japonesa por las fotos. No sólo te quedarán unos cuantos megas de imágenes en tu ordenador, sino que habrán otros cuantos gigas en tu corteza hipocampal de kinestesias y sensaciones. (palabras domingueras textuales de la doctora Fabiola).

7. Hay una variedad infinita de sabores por probar. Pero siempre es permitido entrar en McDonald’s si el presupuesto te hace elegir entre conocer otra ciudad o comer en un buen restaurante local.

8. No, no se permiten bermudas, calcetines blancos ni camisetas floridas. Y si, el protector solar es importante. La piel color camarón no queda bien en las fotos. Esto no es precisamente una ventaja, es una regla!.

9. Siempre serás más interesante para los locales aunque vayas con cara de infinito cansancio después de estar pateando la ciudad, ojeras, cabello revuelto de tanto viento, humo (y tal vez granizo), zapatos de deporte y ausencia de glamour. Sólo por llevar un mapa en una mano, cámara en la otra y hablar en otro idioma, tus sex appeal se multiplica.

Ir de turista por el mundo no está mal. Ir de turista por la vida es la mejor forma de vivir. Siempre estamos de viaje, de paso. Por eso, ver la vida como si fueras un eterno turista, te permitirá disfrutar cada momento y capturarlo en tu mente como una constante aventura. ¿Tu qué piensas?

 

P.S. Lindo inicio de Mayo.


29
Apr 08

Lunática

Esta noche estoy de malas…cómo se puede cambiar de humor tanto de un día para otro? Ayer, pletórica…hoy, estoy que muerdo. No he visto si ha cambiado la luna, puede ser eso.

Salí tardísimo del trabajo. Llegué a casa a las 9 y me perdí el medio tiempo del partido. Para colmo, rabiando de hambre y sin nada en la nevera y mis compis de piso ni dudaron en no dejarme ni una sola patata frita para acompañar el juego.

Lo peor, el Barça perdió y quedó fuera de la Champions y de toda posibilidad de tener un campeonato este año.

La mitad de mis amigos se va de puente y yo me quedo aquí, pringando.

Me he traído trabajo a casa y estoy a mitad de ello en lo que escribo este post. Se hace más tarde.

Discuto por messenger por tonterías (o no).

Más me vale que respire tranquila, me tome unas valerianas y me vaya a dormir que sino, la euforia negativa me tendrá insomne toda la noche.

Al menos, ya termina abril.

 


28
Apr 08

Seguidora cultural y cursilerías.

Quiero escribir sin parecer cursi o con exceso de miel empalagosa. Cuando empecé este blog le quería dar un toque más culto que personal. El objetivo era hablar más de mis pasiones profesionales que de las interiores. Pero me estoy descubriendo más ñoña que intelectual. El primer paso es aceptarlo.

Hoy ha sido un buen día. Lo empecé con unas energías inusuales para ser lunes lluvioso y gris después de un pre-veraniego fin de semana. Por casualidad, vi unas fotos de México que hicieron que se me saltaran las lágrimas espontáneamente. Nunca me había pasado. Ya me veía yo en mi escritorio del trabajo con los lagrimones de Candy por ver una imagen de una muñeca oaxaqueña. El trabajo, sin contratiempos y en marcha.

Al volver a casa, aproveché el viaje en tranvía para avanzarle a Nocilla Experience. ¡Qué maravilla de libro!. Me tiene enganchada. Me hizo reir y pensar en las profundidades de sus líneas.

Hay una idea que el autor sacó de Matthew Buckingham, un artista conceptual de New York City, con el que me he sentido identificada: ’El seguidor cultural’ (o cultural follower). Éste describe cómo los animales han evolucionado en relación con la sociedad. Cómo han desarrollado comportamientos “que permiten prosperar en relativa intimidad con las personas, en un hábitat cada vez más artificial”. Puede ser que sea una seguidora de la cultura en la que me desenvuelvo; yo le llamo adaptación. Lo que me choca de la frase es ‘hábitat artificial’. ¿Estoy en un ambiente falso sólo porque decidí no vivir en mi lugar de nacimiento? No lo creo. A mí, artificial me suena a vivir en una cápsula verde con luz ultravioleta controlada y dos litros de agua para beber (si fuese así, seguramente estaría flaca y no tendría que ir al gimnasio ni comer lechuga cuando muero por una hamburguesa con queso).

El caso es que yo me siento en mi salsa en casi cualquier sitio. Esto de ser seguidora cultural es una gozada.

Mientras me reía con el libro y levantaba la vista para ver la lluvia por la Diagonal, sonaba una canción de Markéta Irglová en mi iPod. Las lágrimas se asomaron otra vez en mis ojitos castaños y pestañones.

Primera vez que lloro de plenitud. De tener la certeza de que estoy en el sitio correcto. De que todo está bien y que estará aún mejor. De que me basto a mí misma para hacerme feliz.

¿Soy cursi? Probablemente, pero un día como hoy, me lo puedo permitir.


27
Apr 08

Dispersión

Esto de tener un blog es una responsabilidad.

Cada día pienso en algo en lo que podría escribir. Esta tarde mientras estaba tumbada tomando el sol pensaba en unos cuantos tópicos que desarrollé entre la somnolencia que provoca el calor. Pero tengo que ser honesta, estoy dispersa. Ideas revueltas y poca concentración.

No me decido entre hablar de la web 2.0 y 3.0 (que les dicen moda, pero para mí, es una revolución tecnológica), de lo chungo que es comprarte una casa en España, de mis próximas vacaciones, de que Rayados pasó a la liguilla (hoy no hablaré de futbol español…hasta el martes que sea el partido de vuelta Manchester – Barça), de que he empezado a leer Nocilla Experience, o de cómo me he dejado llevar por el hedonismo y consumismo este fin de semana.

No, hoy no hablaré de nada.

y es verdad, siempre hay una razón para sonreir…no deixis mai de somiar :-) .


22
Apr 08

Días y días

Pues mi primera vez ya ha pasado y no fue tan traumática como pensaba. Ha sido emocionante y satisfactoria. No se puede decir lo mismo de todas las primeras veces.

Hoy es ayer fue el Día de la Tierra. La que nos sostiene vivos y a la que poco a poco nos llevamos de encuentro con nuestras prisas e inconsciencias.

¿En qué participas tú para sanar nuestro planeta de los daños inevitables (o no) de la edad? Yo bastante menos de lo que me gustaría. Me olvido de las plantas del balcón, pero no dejo latas o colillas de cigarro y basura en la playa, eso ayuda. Aunque no me desnude en un video como Carlos Mantero en pro del Earth Day. No soy tan osada. Un compromiso a cumplir que no me asusta (a ser más consciente con la naturaleza, no a desnudarme por aquí. Abajo emociones).

Hoy ya es Sant Jordi. Tradición catalana con bastante más encanto que el San Valentín gringo. La gente intercambia libros y rosas entre enamorados y amigos, además de reinvindicar la cultura local. Contaré las esteladas que me encuentre en las ventanas.

Normalmente, la flor va para la chica y el libro para el chico. No es que no me guste recibir rosas (por mms también son lindas), pero es que un libro es un libro. Y ya que estamos, espero que la producción a saco de rosas no colabore con la intensa sequía que se vive en Catalunya.

Igualmente, me encanta Barcelona en Sant Jordi. Pero habrá que ver a los seguidores del Manchester United por las Ramblas preguntándose qué hace tanta flor y libro esparcido mientras se llega la hora del partido contra el Barza.

Semifinal de Champions. Nerviosss (sí, me gusta el futbol).

Libros para todos. Si pudiera, regalaría a cada uno de mis amigos Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño. Mi favorito.

p.s. Feliz cumpleaños, Jordina!